El planeta del árbolA menudo solemos quejarnos de la acuciante falta de originalidad en el mundo de los videojuegos, pero hay que tener en cuenta que ya queda poco por inventar, mientras no lleguen la realidad virtual o los simuladores de vida totales (y no sé si quiero que lleguen, la verdad). De hecho, tan es así que incluso Nintendo ha tenido que optar por derivar esa innovación al hardware (con su consola Wii), conscientes de que sorprender como en su día hizo, por ejemplo, el glorioso Super Mario 64, ya resulta prácticamente imposible. Cierto es que un salto como el de las 2D a las 3D difícilmente se volverá a producir, así que ¿cuál es el siguiente paso? El siguiente paso era Super Mario Galaxy. Posiblemente el mejor juego del año. Te contamos por qué.
Acostumbrados como estamos a que la siguiente generación sea básicamente lo de siempre pero más (largo) y mejor (técnicamente), sorprende que el planteamiento –incluso aunque se trate de Nintendo– para este juego vaya enfocado a contracorriente: los gráficos dan igual, el sonido es secundario, pero vamos a dotar de jugabilidad real al juego. Jugabilidad de verdad. Así, Super Mario Galaxy se convierte por méritos propios en uno de los mejores plataformas de la historia, por dos motivos: el primero es que recupera la esencia de los plataformas puros, dejando de lado la exploración y centrándose en sortear con habilidad los obstáculos amenazantes; el segundo es que resulta tan sumamente divertido que, hasta que no lo completes, no podrás pensar en otra cosa. (Dale a siguiente, que todavía tenemos más...)
1 Comentario
jorge celis comentó
el martes, 22 de abril