Los protagonistas de la historia se llaman Jordi y Esther, una curiosa pareja que se conoció por Internet. Jordi entró un día en un chat y al comenzar a hablar con Esther, Esther le dijo "¿somos novios?" y él le contestó que podían probar. Un arranque algo precipitado...
Al poco tiempo, Esther le dijo que se había quedado embarazada de él porque le habían puesto una inyección con un espermatozoide suyo, aunque no habían mantenido relaciones ni él se había sometido a ninguna prueba médica. Poco después, Esther confesó que todo era mentira. Y él le confesó su amor con una canción. Surrealismo en estado puro, mirad:
El Diario (parte 1)
El Diario (parte 2)
Sin comentarios todavía