Últimamente se ha puesto de moda pasarse de la música al cine. No acabo de entender porqué los cantantes o las cantantes creen que es un paso lógico. No es lógico, ¿Verdad? Es como si un albañil decide, de un día por otro, dedicarse a la pesca. Puede hacerlo, nadie se lo priva, pero no es evidente que no se le dará bien. Ayer, por ejemplo, sabíamos que Britney Spears podía dar el salto al cine con la nueva película de Sexo en Nueva York, y hoy nos enteramos de que la próxima que puede dar este (insólito) paso es Amy Winehouse. La cantante inglesa vive inmersa en un mundo de droga, alcohol y espectáculos (y no precisamente musicales), pero afortunadamente todo lo que hace se convierte en noticia. Esta habilidad, que no todo el mundo posee, no ha pasado desapercibida en la Universal, que le ha ofrecido una película. ¿Desea saber más? ¡Click!
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