El miedo a la oscuridad no se lleva

El miedo a la oscuridad ya no se lleva. Ahora existe el terror a la luz. En concreto, a las tres luces rojas que aparecen en tu querídisima Xbox 360.
A no ser que seas propietario de una XBox 360 S, el último modelo de la consola lanzado por Microsoft en julio de 2010, tú también tienes miedo. Miedo a las famosas tres luces rojas de Xbox, una anomalía de fabricación de la máquina que la convierte en un precioso adorno para tu habitación, como si fuera un cuadro o un peluche.
El fenómeno de las tres luces rojas se popularizó hace algunos años, cuando varios usuarios de Xbox 360 se encontraron en la tienda de reparaciones. “Y tú, ¿qué haces aquí”, preguntaba uno. A lo que el otro respondía: “nada, que mi XBox ha decidido que paso demasiadas horas jugando y me avisa de que no piensa encenderse a través de insistentes luces rojas parpadeantes”. “Anda, igual que yo“, dijo un tercero. Y así es como un problema local se convirtió en epidemia. Microsoft lo ha solventado con su XBox 360 S, pero en los hogares de todo el mundo sigue habiendo muchísimas consolas modelo Core, Arcade, Premium o Elite. O sea, modelos en peligro.
El problema de las tres luces rojas ya no sale en las noticias, pero sigue amenazando a miles de usuarios en todo el mundo. Los más afortunados llegarán a la próxima generación de consolas sin tener que reparar su xbox 360. Eso sí, nadie les quita vivir a diario con el miedo. El miedo a la luz.
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