Temporada 96-97. El Barça ficha a un joven brasileño procedente del PSV Eindhoven que se convertirá, pocos meses después, en uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol. Ante el Compostela, Ronaldo hace gala de su potencia y técnica cruzándose todo el campo con el balón enganchado al pie, dribalndo a todos los rivales que salen a su paso y fusilando al portero. La cara de Robson, el entrenador azulgrana en ese momento, es la misma que pusimos todos. Silencio, viene Ronaldo...
Ronaldo